Orígenes del Reino de Pamplona (siglo IX). Haga clic en la imagen para ampliar el mapa

 

 

Artículos de Historia, Lingüística y Antropología Vascas (índice)

 

 

El origen de las dinastías navarras.

 

 

A principios del siglo IX Vasconia y Aquitania se encontraban sometidas al franco Carlomagno que en el año 800 había sido coronado emperador de occidente. Sin embargo, las revueltas contra el dominio carolingio eran constantes en Vasconia, que en aquella época se extendía al norte desde el río Garona, por toda Gascuña (gran parte del sudoeste francés), y al otro lado de los Pirineos desde Cantabria, por toda la zona pirenaica, hasta Andorra. Ya, décadas antes al naciente siglo IX, los vascones occidentales, debido probablemente a las continuas incursiones musulmanas en Álava y a la necesidad de unir fuerzas ante la invasión musulmana, se habían separado del Ducado de Vasconia, conformando junto con cántabros y asturianos lo que en el futuro sería conocido como Reino de Asturias.

Si bien en la época romana los vascones se extendían únicamente por la actual Navarra y noroeste de Aragón, siendo su capital Pamplona, en la época carolingia la parte más importante y rica de Vasconia, por sus fértiles campos, se encontraba al otro lado de los Pirineos, lo que hoy en día conocemos como Gascuña (topónimo que procede de Vasconia); siendo Navarra y el resto de territorios vascones al otro lado de los Pirineos la periferia y la parte más pobre, constantemente asolada por los ataques musulmanes. La capital de Vasconia se encontraba en Elusa, la actual Éauze (Gascuña, Francia).  

La Vasconia norpirenaica se encontraba ampliamente ocupada por tropas francas por su alto interés económico; mientras que la zona surpirenaica vascona, que formaba parte, en principio, de la marca hispánica carolingia, su presencia fue débil.  

Tres familias de caudillos vascones dominaban la mitad norte de Navarra y noroeste de Aragón, el resto de Navarra pertenecía a la marca superior andalusí y era gobernada por los Banu Qasi. Los Enekoiztarrak (Íñigos) era la familia más poderosa, y dominaban en Pamplona y su entorno, los Xemenoiztarrak (Jimenos) en la parte centro-oriental de Navarra (Sangüesa, Leire…), en el noreste de Navarra y noroeste de Aragón dominaba Gartzea Garindoitz (García Galíndez) más conocido en historia como Gartzea Gaiztoa (García el Malo).

La unión de Íñigos, Jimenos y García el Malo, con la colaboración de los Banu Qasi del sur de Navarra, acarreó que en el año 824 Eneko Enekoitz (enéko enekóyts), conocido en castellano como Íñigo Íñiguez, que recibió el apodo romance de Arista por su temple guerrero, en alusión a lo rápido que prende el fuego en las aristas de trigo, fuese primer señor y rey de Pamplona. Dando lugar a la primera dinastía navarra, la dinastía de los Enekoiztarrak (enékoystarrák), o dicho en romance: dinastía Arista o Íñiga.

Su padre fue Eneko Xemenoitz (enéko shemenóyts; en español Íñigo Jiménez), oriundo de Bigorra (Bigorre, tierras que se encuentran en la vertiente opuesta a los Pirineos aragoneses, en Gascuña, en aquella época de habla vasca). Su madre, Oneka, era pamplonesa, tuvo al menos tres hijos, dos con Íñigo Jiménez ( Eneko [Íñigo] y Orti [Fortún] ), y después de fallecer éste, contrajo matrimonio con el Banu-Qasi Musa ben Fortún con el que tuvo un hijo (Musa ben Musa).

Hijos de una misma madre fueron por tanto Íñigo Arista y Musa ben Musa, el célebre caudillo Banu-Qasi. Esta colaboración, y la situación geográfica en el extremo sur del Pirineo, en la que la dominación franca era débil, influyó en el nacimiento y consolidación del Reino de Pamplona.

En los textos francos se comenzará a utilizar la palabra navarro, siglos antes de que los navarros la utilicen oficialmente (hasta el siglo XII el reino no fue llamado oficialmente Reino de Navarra), para designar a los vascones independientes del poder franco; utilizando la palabra vascón, únicamente, para designar a los vascones bajo poder franco.

La palabra latina vascón, paulatinamente, caerá en desuso y será relevada por la palabra gascón; mientras que la palabra navarro será utilizada en adelante para designar a las gentes de cultura vasca. Todavía en el siglo XVIII en los territorios de la corona de Aragón se utilizaba las palabras navarro/navarrès para designar a todo aquel de cultura vasca fuera o no navarro. Bajo la influencia (siglos IX-X) y posterior pertenencia a la corona navarra (XI-XII), Álava, Guipúzcoa y Vizcaya irán cimentando su actual personalidad e instituciones forales, que se plasmarán definitivamente bajo la corona castellana (a partir del siglo XIII).

Si bien en los orígenes del Reino de Pamplona los Íñigos fueron los más poderosos, históricamente la dinastía navarra más importante sería la de los Jimenos, que dominaban inicialmente sólo en la zona centro-oriental de Navarra. El rey Sancho el Mayor de Pamplona y Nájera que dominó gran parte del tercio norte peninsular en el siglo XI perteneció a la dinastía jimena, su hijo Fernando fue el primer rey de Castilla, y su otro hijo Ramiro el primer rey de Aragón.

En la imagen, los caudillos vascones de Navarra y sus zonas de gobierno durante el nacimiento del Reino Pamplona.

 

 

 

¡Comparte este artículo!

 

 

 

 

 

Artículos de Historia, Lingüística y Antropología Vascas (índice)