El occidente europeo en el 711 d.C., antes de la invasión musulmana de la península ibérica.

 

El occidente europeo en el 711 d.C., antes de la invasión musulmana de la península ibérica.

 

 

 

Artículos de Historia, Lingüística y Antropología Vascas (índice)

 

 

Otsoa I, duque de Vasconia y Aquitania.

 

 

Ante las continuas rebeliones de los vascones en contra de los francos, que son reprendidas por estos últimos con firmeza a través de sucesivas campañas de castigo, en el 660, las tropas vasconas toman el control de Vasconia y Aquitania, y expulsan a los francos. Félix, pasa a ser duque de Vasconia y duque de Aquitania, y comienza a gobernar ambos territorios.

Aquitania comprende en esta época los territorios romanos de la antigua Aquitania Prima y Aquitania Secunda, además de territorios de la Narbonense, como la ciudad de Toulouse, de la que procedía Félix. Vasconia comprendía los territorios de la antigua provincia romana de la Novempopulania, la actual Gascuña, más territorios al sur de los Pirineos que iban desde Bizkaia hasta el Valle de Arán, en la actual Cataluña. El ducado vasco-aquitano, por tanto, comprendía gran parte de la actual Francia.

En las crónicas francas siempre se cita que, las huestes de este ducado vasco-aquitano, independiente del Reino de los Francos, estaban integradas exclusivamente por tropas vasconas. Este hecho, el que en las crónicas francas solamente se mencionen tropas o guarniciones vasconas, que protegen los territorios vasco-aquitanos de las incursiones francas, en pleno río Loira (norte de Francia), hace pensar que los vascones ocuparon militarmente los territorios aquitanos y que podrían haber acordado nombrar a un galo-romano, Félix, como duque de ambos ducados, para que la ocupación militar vascona de Aquitania fuera aceptada por la población galo-romana que la habitaba, por el objetivo compartido de ambos pueblos de expulsar a los invasores francos de ambas tierras.

Sin embargo, estas son solo suposiciones, dado que la falta de crónicas sobre esta etapa histórica nos impide saber cómo se gestó la unión de ambos ducados y cómo se independizaron de los francos. Sabemos que fue establecido un ducado por los francos en Vasconia en 602 para someter a los vascones; mientras que en el caso aquitano se retrasó el establecimiento del ducado hasta 638 y que hasta el 660 que los vasco-aquitanos se independizan, se encuentran ambos territorios bajo gobierno franco y con repetidas rebeliones vasconas que se castigan con sucesivas campañas francas.

En el "Ex Miraculis S. Martialis, episcopis Lemovicensis" se indica lo siguiente:

"Quodam tempore cum Ebroinus comes palatii, maiordomus Francorum regiae in aula Regis adesset, et omnes nequitias seu iniquitates quae universa terra fiebant superbos et iniquos homines super eorum facinoribus (puniens), veriliter supponebat; pax per omnen terram plena et perfecta adrisit. Tunc surrexit puer unus, nomine Lupus, qui et auctor nominis sui adesse voluit. (Hic accessit) ad Felicem, nobilissimum et inclytum patricium ex orbe Tholosanensium, qui et principatum super omnes civitates usque montes Pyrenaeos et super gentem nequissimam Wasconum obtinebat. Eo defuncto supradictum Luponem principem super se omnes statuerunt."

"Tiempos atrás, cuando el conde palatino Ebroino era mayordomo de la corte franca en el palacio del rey y reprimía virilmente todas las maldades o iniquidades que se cometían en toda la tierra, castigando a los hombres arrogantes y depravados por sus crímenes, una paz plena y perfecta sonrió por toda la tierra. Entonces un joven se rebeló, su nombre Otsoa, decidido a hacerse un nombre. (Este se acercó) a Félix, un patricio de Toulouse muy noble y afamado, que extendía su principado sobre todas las ciudades hasta los Pirineos y sobre las malvadas gentes vasconas. Fallecido éste, todos aceptaron como príncipe al referido Otsoa."

Según esta crónica, el vascón Otsoa entra al servicio de Félix y, tras su fallecimiento en el 670, ocupa su puesto como duque de Vasconia y Aquitania.

En el 672 el duque Otsoa I ordena invadir territorios del ducado visigodo de Cantabria, que comprendía territorios de la actual Cantabria, norte de Burgos y La Rioja fronterizos con Vasconia; y, a su vez, presta su ayuda en el levantamiento septimano, que eran territorios al norte de Cataluña, pertenecientes actualmente a Francia, que formaban parte del Reino Visigodo.

Hilderico, conde de Nîmes, Gumildo, obispo de Maguelone, y el abad Ranimiro, se sublevan en la Septimania contra el rey visigodo Wamba, sucesor del rey Recesvinto. Cargan de cadenas al obispo de Nîmes, Arregius, que se negaba a asociarse a la empresa, y se lo llevan a tierras del duque Otsoa I, a Aquitania. Después, desentendiéndose de las reglas eclesiásticas, Hilderico instala a Ranimiro en la diócesis de Arregius y le hace consagrar por otros dos obispos no visigodos.

Wamba se hallaba combatiendo la invasión vascona cuando se entera de la revuelta. Este envía al duque Paulo para reducir a los sublevados, pero Paulo, no sólo no acaba con la sublevación sino que además toma parte en la conspiración e implica a destacados personajes, incluido el duque visigodo de la Tarraconense Ranosindo. Públicamente aparenta servir a su rey, pasa el Pirineo y entra en Narbona, la capital septimana, se proclama rey de los visigodos, declarando anulada la elección de Wamba. La Hispania Tarraconense, con Septimania, se declaran inmediatamente en su favor con el apoyo vasco-aquitano.

Wamba, ante la situación, decidirá primero acabar con la invasión vascona del Ducado visigodo de Cantabria.

Durante siete días, el ejército visigodo saquea los campos abiertos y hostiliza las fortalezas vasconas e incendia casas. Según Julián de Toledo, en su Historia Regis Wambae, se hizo la paz con los vascones a base de dar rehenes y pagar tributos. Después, los visigodos vuelven por sus pasos y, pasando por Calahorra y Huesca, llegan a Girona y Barcelona. Luego pasan los montes e invaden la Septimania, cayendo, una tras otra, las plazas fuertes de Agde, Béziers y, finalmente, Nîmes, a pesar de su resistencia. La caída de esta plaza, según las crónicas, se debió a la tardanza en la llegada del ejército vascón al auxilio de los sublevados. Paulo, vencido, se entrega y es condenado a prisión y decalvación. El ejército vascón en represalia asola la región septimana de Béziers, es entonces cuando Wamba intenta alcanzar al duque Otsoa I y su ejército, pero no puede.

 

Dominios de Eudes el Grande. Haga clic en la imagen para ampliar el mapa

 

Dominios de Odón el Grande, conocido también con el nombre de Eudes el Grande. Haga clic en la imagen para ampliar el mapa

 

Otsoa I gobernaba sus dos ducados sin poder sustraerse a las vicisitudes políticas de los reinos francos, Austrasia y Borgoña. Ante los disturbios contra el tirano franco Ebroino, Otsoa I se presenta delante de Limoges a la cabeza de una armada, ordenando al obispo y a todos los ciudadanos salir de la villa, relevándoles del juramento de fidelidad pero sometiéndoles a su gobierno. Otsoa I y sus soldados vascones se retiraron de Limoges hacia el año 680 pero la paz definitiva no llegó hasta la muerte del tirano Ebroino, asesinado en 681. El año 688, el mayordomo de palacio, Pipino de Heristal, dirigía expediciones francas de castigo contra las diversas naciones de su imperio y también contra los vascones y los aquitanos, pero no consiguieron socavar la independencia vasco-aquitana.

Otsoa I dirigió los destinos de vascones y aquitanos aproximadamente durante cuarenta años, ya que hacia 710, después de su fallecimiento, le sucede el duque Odón el Grande, que se considera hijo suyo, el cual llevó el ducado vasco-aquitano a su máximo esplendor, el mismo que en la batalla de Tours impediría para siempre la expansión musulmana en Europa.

 

 

 

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